domingo, 18 de mayo de 2014

CELEBRA LA VIDA REFLEXIONANDO

Tal vez muchos, ante diversas situaciones, nos cuestionamos: ¿Dónde está Dios? ¿Cómo actúa Dios? ¿Quién es Dios?

En el evangelio de Juan (capítulo 14) el Maestro de la Vida con sus obras y palabras responde estas inquietudes válidas y necesarias para madurar en la fe. Intentaremos comprender la figura de Dios desde las acciones concretas de Aquel Maestro inolvidable que con su vida cambió las nuestras.

Dios, para Jesús, es el Dios de la Vida, el Padre que ama sin medida ni reserva a todos sus hijos e hijas. Es tal su amor que promete una vida de felicidad junto a Él luego del paso por esta vida fugaz, quiere reunidos a todos los suyos. No es una promesa que pretende limitar nuestra felicidad aquí en el tiempo y el espacio, por el contrario exige que desde aquí se construya esa felicidad para todos y todas. Muchas veces se ha alimentado la esperanza de los pobres, de los que sufren con esa vida en la eternidad, alejándose por completo del querer del Dios del Maestro; un dios que nos quiere infelices y en la miseria no sería el Dios Padre.

Dios se revela en la historia, se va haciendo presente en personas concretas que se animan a construir “ese otro mundo posible”: en esos que perdonan, que aman, sirven y luchan por la justicia; en esos que tienen visión crítica de la realidad, que leen la historia y responden a ella desde el amor, en esos a los que el dolor de los otros los mueve a la entrega y a la denuncia… Es Dios mismo que en la persona de Jesús ha asumido lo que somos y desde lo que somos nos señaló el camino a la felicidad (salvación).

Por último, Dios es CAMINO que nos conduce a la felicidad, a la justicia, al bienestar común; es VERDAD porque al asumir nuestra condición nos mostró que es posible vivir como Él espera, que su plan de salvación no es irrealizable y es VIDA porque al ser el Padre anhela la vida en dignidad, en paz y en justicia para todos sus hijos e hijas.

“Eres el Dios de los brazos extendidos y de las manos abiertas. Brazos extendidos que reciben y acogen, brazos extendidos que dejan partir. Manos abiertas que no aprisionan, atan ni amarran; que no juzgan ni condenan, manos que liberan en lugar de oprimir. Eres el Dios del amor y de la sonrisa perpetua”…

EQUIPO ORIENTACIÓN...

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